YERBA BUENA: DEFENDER EL COMERCIO ES DEFENDER EL TRABAJO
Yerba Buena tiene alrededor de 3.000 comercios. Son miles de vecinos que todos los días levantan una persiana, pagan alquileres, impuestos y salarios, invierten y generan trabajo.
Hoy, el frenazo económico nacional, la caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y el creciente endeudamiento de las familias están golpeando de lleno a una de las principales actividades económicas de nuestra ciudad.
Cada vez más hogares deben recurrir a tarjetas de crédito, préstamos o fiado para llegar a fin de mes. Esa situación reduce el consumo, afecta las ventas de los comercios y genera un círculo que perjudica a toda la economía local.
Un municipio no puede cambiar la política económica nacional, pero tampoco puede mirar para otro lado.
Desde Yerba Buena podemos hacer mucho:
- Alivio fiscal a cambio de empleo local: beneficios en tasas municipales para los comercios que incorporen trabajadores de Yerba Buena y mantengan puestos de trabajo. Menos impuestos al que genera más trabajo en nuestra ciudad.
- Habilitación Express: menos burocracia, trámites digitales y mayor facilidad para abrir un comercio o emprender.
- Primer Laburo: incentivos para que nuestros comercios incorporen jóvenes de Yerba Buena a su primera experiencia laboral.
- Compre en Yerba Buena: promover el consumo local con campañas, promociones y acuerdos que ayuden a mover nuestra economía, ofreciendo alternativas accesibles para las familias y fortaleciendo el comercio de cercanía.
- Ventanilla Única del Comerciante: todos los trámites municipales simplificados, digitalizados y concentrados en un solo lugar.
- Observatorio Comercial: conocer permanentemente cuántos comercios abren, cuántos cierran, cómo evolucionan las ventas y qué sectores necesitan acompañamiento.
- Programa de acompañamiento a las familias: impulsar herramientas de orientación, educación financiera y acceso a información para prevenir el sobreendeudamiento y ayudar a las familias a ordenar sus gastos y compromisos.
Tenemos que cambiar la mirada.
El comerciante no es solamente un contribuyente. Es un vecino que arriesga, invierte, genera empleo y hace crecer nuestra ciudad.
Y las familias tampoco pueden ser consideradas solamente consumidoras. Son hogares que sostienen nuestra comunidad y que necesitan oportunidades, previsibilidad y acompañamiento para no quedar atrapados en el endeudamiento.
Frente al frenazo económico necesitamos un Municipio presente, eficiente y con sensibilidad social.
Defender nuestros 3.000 comercios es defender el trabajo y a miles de familias de Yerba Buena.