Propusimos un Plan Integral de Movilidad Urbana para ordenar el tránsito y el estacionamiento, mejorar los accesos, sumar veredas seguras y ciclovías y planificar el crecimiento de nuestra ciudad.
6 meses después, el intendente reconoció el problema y firmó un convenio con la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT. Bienvenido sea.
Ahora demos un paso más: convoquemos a todas las fuerzas políticas, la universidad, especialistas y vecinos para construir una solución que trascienda una gestión.
El tránsito no tiene partido político. Yerba Buena necesita planificación, acuerdos y una mirada de largo plazo.